Gracias a esta técnica, conocida como papiroflexia (del japonés, origami) de ADN, una investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desarrollado un sensor nanométrico con la capacidad de detectar la actividad de una enzima humana hAGT, implicada en la reparación del ADN.

El avance, publicado en la revista Angewandte Chemie, describe cómo el origami de ADN ha permitido la creación de este sensor de 100 nanómetros (un nanómetro equivale a la mil millonésima parte de un metro) de tamaño. A través de la microscopia de fuerzas atómicas, este sensor permite visualizar la unión entre una proteína marcadora y el sensor de ADN. Esta interacción puede ser proporcional a la actividad de la enzima hAGT. 

Además de su implicación en la reparación de ADN, según el artículo, esta enzima está considerada un “importante” marcador en el diagnóstico del cáncer, así como una posible diana terapéutica. La investigadora en el Instituto de Química Avanzada de Cataluña del CSIC Carmen Fábrega, que ha dirigido la investigación, considera que “el sensor es extremadamente efectivo y fiable, y que sus resultados pueden ser visualizados a través de un microscopio de fuerzas”.

Del mismo modo, la investigadora considera que “el trabajo supone un avance notable en el desarrollo del ADN como material de partida para obtener dispositivos biomédicos a escala nanométrica”.

María Tintoré, Isaac Gallego, Brendan Manning, Ramón Eritja and Carmen Fábrega. DNA Origami as DNA Repair Nanosensor at the Single-Molecule Level. Angewandte Chemie. DOI: 10.1002/anie.201301293

Fotografía de KES47 (File:Chromosome zh.svg) [CC-BY-3.0], via Wikimedia Commons