Un grupo de investigadores de Reino Unido aplicaron a voluntarios sanos participantes en el estudio una dosis de luz ultravioleta A (UVA ) en su laboratorio, equivalente a la que recibirían exponiéndose en verano al sol durante 30 minutos en España. Como consecuencia, se dilataron los vasos sanguíneos de los participantes, y su presión arterial se redujo , según informaron los investigadores.

La hipertensión puede conducir a enfermedades cardiovasculares potencialmente fatales, como insuficiencia cardiaca o derrame cerebral, pese a que muchas personas ni siquiera saben que la padecen.

Un número de factores de riesgo en la  hipertensión, incluyendo el tabaquismo, el sedentarismo y el exceso de sal en la dieta, son viejos conocidos. Sin embargo la luz solar y la contribución potencial de la piel en su regulación nunca ha sido estudiada.

Mientras que no se sabe exactamente cual es el mecanismo por el que la exposición solar puede reducir la presión arterial, los investigadores sugieren que un compuesto llamado óxido nítrico y otros productos químicos derivados del mismo, incluyendo el nitrito y nitrato, juegan algún papel.

Los científicos conocen como actúa el óxido nítrico en la regulación de la presión arterial. Las células  del revestimiento interno de los vasos sanguíneos producen óxido nítrico para dilatar los vasos, reduciendo la presión contra la que el corazón tiene que trabajar.

Mientras que podemos encontrar un poco de óxido nítrico y sus derivados en sangre, existe una deposito mucho más grande en la piel. Martin Feelisch, profesor de medicina experimental y biología integradora en la Universidad de Southampton, y su equipo proponen que la luz solar moviliza de algún modo estas moléculas de oxido nítrico que pasan de la piel a la sangre, donde producen la dilatación de  los vasos sanguíneos, reduciendo la presión arterial.

Sus resultados apoyan su hipótesis, ya que explicaciones alternativas como que la caída de la presión arterial se produjo por la calidez de la luz, o a cambios en el consumo de nitrito o nitrato por parte de los participantes en el estudio, no se produjeron durante la prueba.

Si es confirmado por investigaciones posteriores, los resultados de este estudio podrían cambiar cómo se evalúa el balance entre riesgos para la salud y beneficios de la exposición al sol, afirman los autores en el trabajo publicado en el Journal of Investigative Dermatology (Abstract).