Ziketan tiene una superficie de unos 3.000 kilómetros cuadrados habitados por pastores tibetanos.

"Se trata de una zona de pastores nómadas muy pobre y poco poblada. Los pastores viven muy distantes unos de otros", explicó hoy a Efe un portavoz de Sanidad de Qinghai apellidado Yang.

El actual brote no supone peligro para los viajeros estivales, ya que la zona cercana más turística, el lago Qinghai, se encuentra a 100 kilómetros de Ziketan, dijo Yang, aunque recomendó a todos aquellos que hayan estado en la zona desde el 16 de julio y que padezcan fiebre o tos que acudan de inmediato a un hospital.

Para prevenir el contagio, las autoridades están llevando a cabo tareas de desinfección y han bloqueado los accesos por carretera a la localidad, informó Yang, donde casi no hay actividad debido a la cuarentena, aunque tampoco pánico, ya que la peste no es nueva para sus pobladores.

Agregó que esta zona del altiplano tibetano registra cada verano brotes de peste, en concreto el área de Ziketan ha sufrido dos en la última década, aunque el actual es de una especial virulencia, por tratarse de un tipo de bacteria más letal.

"Tenemos experiencia en este tipo de brotes, por lo que hemos podido tomar medidas de forma inmediata", aseguró el funcionario.

Las autoridades sanitarias indican que, hasta hoy, no han detectado ninguna nueva infección.

El brote, que se inició el 20 de julio, ha acabado con la vida de otras dos personas desde el sábado, un pastor de 32 años y su vecino de 37, mientras que otras nueve personas están hospitalizadas en el Hospital Tibetano del distrito de Xinghai.

La bacteria neumónica, la "Yersinia pestis", es la más peligrosa de las tres que producen la peste, una variable de la septicémica y la bubónica, esta última conocida en Europa por las plagas que mataron a millones en la Edad Media.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la neumónica puede causar la muerte en 24 horas si no se trata a tiempo con antibióticos, y recomienda la cuarentena para aislar el contagio, que se produce a través del aire entre humanos o animales.

La bacteria está presente en roedores salvajes, como ratas, ratones y marmotas, y en sus parásitos, como pulgas o garrapatas.

"Generalmente, las medidas que se toman en este tipo de brotes consisten en identificar la amenaza y controlar su propagación. Una vez identificados los casos, hay que tratar a los pacientes con antibióticos a la mayor brevedad posible", señaló a Efe Vivian Tan, portavoz de la OMS en Pekín.

Tan aclaró que la OMS ha recibido directamente del Ministerio de Sanidad datos actualizados de la epidemia desde el sábado pasado.

"La peste neumónica es la menos común de las tres pestes, pero puede matar a entre un 30 y un 60 por ciento de los contagiados", agregó Tan.

De los nueve pacientes infectados en Ziketan -la mayoría familiares de la primera víctima-, uno se encuentra en condición grave, y otro ha desarrollado síntomas de tos y dolor torácico.

La peste neumónica ataca a los pulmones y se desarrolla en un máximo de tres días, por lo que, con el fin de reducir las posibilidades de fallecimiento, debe ser tratada en las primeras 24 horas de la aparición de síntomas como fiebre, dolor de cabeza, problemas respiratorios, debilidad y tos con sangre o esputo.