Estas son las primeras gotas oculares de su clase que evitan los efectos secundarios desagradables que, habitualmente, disuaden hasta un tercio de los pacientes de continuar su tratamiento.

Hasta ahora estos tratamientos contienen un detergente como conservante que pueden causar efectos secundarios graves en algunos pacientes, incluyendo ardor, picazón, lagrimeo, o sensación de ojo seco.

Muchos pacientes simplemente se niegan a aplicarse las gotas debido a la molestia, poniendo así en riesgo de pérdida de visión.

El uso regular de las gotas para los ojos pueden mantener la enfermedad bajo control durante toda la vida de un paciente. Sin ellos, el paciente puede quedar ciego en cinco a 10 años.

Cuando la enfermedad llega a estar demasiado avanzado la cirugía o el láser son las únicas opciones.

El nuevo tratamiento, SAFLUTAN, no contiene ninguno de los detergentes que dan lugar a reacciones adversas y es mucho mejor aceptado por los pacientes que sus predecesores.

Este avance ha sido muy bien acogida por la comunidad de la oftalmología, pues hoy, por primera vez, la gente en el Reino Unido y España tendrá acceso a un tratamiento para el glaucoma potente, libre de toxinas, bien tolerado y que no causa daño a los ojos.