El estudio, publicado en enero en la revista Contraception, es uno de los primeros en examinar por qué las mujeres lo hacen.

Los Investigadores de la Universidad de Oregon estudiaron 1.324 mujeres, universitarias y estudiantes de posgrado, que hubieran tomado anticonceptivos hormonales en los últimos seis meses. Los métodos hormonales incluyeron la píldora oral, parches anticonceptivos y anillos vaginales.

El 17 por ciento de las participantes afirmaron haber alterado su patrón de regla saltándose la semana de placebo de sus envases de píldoras o aplicando un nuevo parche o el anillo tan pronto como se terminaba el anterior, sin hacer la semana de descanso. Durante la semana de descanso “En realidad, producen un sangrado cíclico que imita al menstrual”, según la dra. Mª Ángeles Gómez Martínez, vicepresidenta de la Sociedad Española de Contracepción (SEC). “En la semana en que se toman las píldoras placebo, sin hormonas en su composición, disminuyen los niveles hormonales y se produce la descamación del endometrio y el sangrado”.

Algunas pildoras anticonceptivas están diseñadas para alargar el ciclo entre los períodos de sangrado. Estas píldoras anticonceptivas de ciclo prolongado permiten a las mujeres tener la regla cada tres meses, o incluso sólo una vez al año.

De las mujeres que retrasaron o se saltaron un período, la mitad afirmaron haberlo hecho por conveniencia o para evitar el sangrado durante una semana determinada del mes. Alrededor del 30 por ciento dijo que era una elección personal y el 16,7 por ciento confesó que simplemente querían evitar los síntomas menstruales.

Estos resultados subrayan la necesidad de llevar a cabo un estudio a nivel de atención primaria para averiguar como están utilizando las mujeres su método anticonceptivo pues, por ejemplo, muchas de ellas pueden estar saltandose la semana de descanso para extender sus ciclos.

La información a la paciente por parte de su médico debería ser importante, ya que el 53 por ciento de las mujeres que se saltaron un período lo hicieron siguiendo el consejo de amigas, familiares u otras fuentes no médicas. La mayor parte de la población femenina sana que utiliza anticonceptivo hormonales lo hace sin riesgo para su salud, pero debería hacerlo siempre por prescripción y bajo supervisión médica.


Fotografía By Victor byckttor (Own work) [Public domain], via Wikimedia Commons