Según un estudio publicado por la Comisión Europea, solamente en Finlandia, Francia, Alemania, Hungría, Irlanda, Luxemburgo, Eslovaquia, Eslovenia y Suecia no se vende ningún antibiótico sin receta médica.

En otros 7 países (Austria, Bélgica, República Checa, Estonia, Italia, Países Bajos y Reino Unido) las ventas sin receta constituyen menos del 1% del total.

En el caso de Bulgaria, Chipre, Letonia, Lituania y Polonia, las ventas oscilan entre el 1% y el 5%, aunque la Comisión Europea aclara que la mayoría de estos países están adoptando medidas para acabar con estas ventas sin receta.

Uno de los datos más relevantes es que los españoles utilizan estos fármacos para combatir resfriados, gripe o dolor de cabeza, aunque son ineficaces frente a estas enfermedades y pueden generar resistencias.

El 53% afirma haber tomado antibióticos durante el último año, un porcentaje que sólo superan los italianos (57%) y malteses (55%). La media comunitaria en este caso se sitúa en el 40%, mientras que suecos, eslovenos y alemanes no llegan al 30%. Aún así, los españoles son mucho más conscientes del problema del abuso de los antibióticos que la media de los europeos.

Y es que el 51% de los encuestados asegura que ha recibido información durante el último año sobre los riesgos de tomar estos medicamentos, frente al 37% de promedio en la UE.