Uno de cada cuatro ciudadanos no consulta el prospecto al volver a usar un medicamento que había guardado.

Según el estudio realizado por SIGRE Medicamento y Medio Ambiente a nivel nacional para analizar los hábitos sanitarios y medioambientales de la sociedad española sobre el uso, conservación y forma de eliminación de los medicamentos en los domicilios particulares.

Los datos recabados por esta entidad revelan la tendencia a guardar los fármacos en el botiquín si al finalizar un tratamiento sobran algunas dosis, como ocurre en el 54 por ciento de los hogares.

Según se desprende del estudio de SIGRE, el botiquín medio de un hogar tiene entre 11 y 12 medicamentos, de los cuales la mitad de ellos son utilizados habitualmente por los miembros de la familia.

El hábito de guardar estos restos, unido a la no verificación de su fecha de caducidad y que no se consulte el prospecto en todas las ocasiones puede derivar en un accidente por el mal uso de un medicamento.

En cuanto a su ubicación, es importante recordar que debe estar en un sitio fresco, seco y preservado de la luz -osea ni en la cocina ni en el cuarto de baño-  y por supuesto fuera del alcance de los niños.