La presidenta de la Sociedad de Dermatología de la Comunidad de Madrid, Aurora Guerra, recomienda que “no hay que tener miedo a los piojos, porque ese miedo o vergüenza puede provocar que no se siga el tratamiento más adecuado para acabar con ellos”.

Los expertos estiman que cerca de un 15% de los escolares se infestará, “sobre todo aquellos jóvenes de entre 3 y 12 años, debido a sus hábitos de juego y al hacinamiento infantil de las clases”, según el presidente de honor de la Sociedad de Pediatría de Madrid y Castilla-La Mancha, Carlos Marina. Aunque no hay diferencia en la incidencia entre niños y niñas, Carlos Marina considera que “podría afectar más a las niñas porque, por lo general, tienen el pelo más largo”.

A pesar de que dos tercios de los encuestados creen que se pueden combatir los piojos contando el pelo, el experto afirma que “solo sería eficaz si se rasura la cabeza del niño por completo, un método excesivo porque puede afectar a su autoestima y contribuiría a estigmatizarlo”.

Otro de los falsos mitos extendidos sobre la pediculosis es que la suciedad del pelo aumenta el riesgo de contagio, algo desmentido por los profesionales, ya que “los piojos no tienen nada que ver con la higiene, nivel socioeconómico o hábitos de vida, es más, suelen preferir el pelo limpio”, según Carlos Marina, que añade que “puede afectar tanto a menores como adultos, cuidadores, profesores e, incluso, a los propios médicos que les atienden”.

La mitad de los españoles confiesa que ha recurrido al vinagre para hacer frente a la invasión de piojos, un remedio eficaz para desprender las liendres pero no tanto para eliminar los piojos.

Los expertos aconsejan que cuando el niño comience a sentir picor en el cuero cabelludo, sobre todo si es menor de dos años, se consulte al pediatra o al dermatólogo. Si se confirma que tiene piojos, se debe alertar al colegio para informar de la situación y que se tomen las medidas preventivas oportunas y evitar que el resto de niños se contagien.

Tres de cada 10 padres dejarían de llevar a su hijo al colegio por unos días en caso de presencia de piojos, aunque los doctores dejan claro que el alumno no tiene que dejar de ir al colegio y recomiendan usar protectores de venta en farmacias que sean bien tolerados por los niños.