Como promedio, la sal natural en la comida corresponde a un 10 por ciento de la ingesta total. La sal que se añade en la mesa o mientras se cocina añade de 5% - 10% más. Alrededor del 75 por ciento de nuestra ingesta total de sal viene de la sal añadida por los fabricantes a los alimentos procesados, y la sal que el cocinero añade a la comida en restaurantes y otros establecimientos de comida rápida.

En muchas personas, la sal contribuye a aumentar la presion arterial, lo que se conoce como hipertensión. La  hipertensión hace que el corazón trabaje más y puede llevar a las enfermedades cardiovasculares, embolias, paros cardíacos, y enfermedades renales.

Las pautas dietéticas saludables recomiendan que la población en general no ingiera más de 2,300 miligramos de sodio al día (alrededor de una cucharadita de sal común).

Para lograrlo se debe:

  • Comer más frutas y vegetales y consumir alimentos que sean ricos en potasio ya que este,  ayuda a disminuir los efectos del sodio en la presión arterial. La ingestión diaria de potasio que se recomienda a adolescentes y adultos es de 4,700 mg/día. Entre los alimentos ricos en potasio están las verduras y la uva.
  • Sazone las comidas con pimienta y otras hierbas y especies en lugar de sal.
  • Lea la etiqueta de los alimentos y escoja alimentos de bajo contenido de sodio.