Una nueva investigación sugiere que estos dos tipos de personas, tienen formas diferentes de afrontar las tareas a realizar: El trabajador eficiente  piensa más en la recompensa final, mientras que el gandul centra más su atención en el esfuerzo necesario.

Sin embargo, la investigación, que se llevó a cabo en ratas, también revela un factor inesperado: Las sustancias estimulantes como las anfetaminas parecen cambiar los papeles. "Los trabajadores eficientes eligen pruebas mas fáciles y los vagos eligen pruebas más duras", según el investigador Jay Hosking, estudiante graduado de la Universidad de la Columbia Británica.

La cafeína convierte a ratas trabajadoras en perezosas, pero, a diferencia de las anfetaminas, no transforma a las perezosas en superestrellas productivas. Los resultados del estudio se publicaron  el pasado 28 de marzo en la revista Neuropsychopharmacology.

Hosking y sus colegas entrenaron y evaluaron el grado de motivación de 20 ratas. Las colocaron en cajas con dos palancas y cinco agujeros. Durante la tarea, uno de los agujeros se iluminaba. Al introducir su nariz en el agujero, la rata recibía un regalo en forma de bolitas de azúcar. Utilizando las palancas, las ratas podían elegir entre una tarea difícil, en la que el agujero se iluminaba un quinto de segundo - lo que se tarda en parpadear - y una más fácil, en la que el agujero se iluminaba durante un segundo completo.

"Incluso en el mundo de las ratas existen los gandules y los trabajadores", afirma Hosking. "Al igual que en los seres humanos, hay distintos niveles de actividad."

Si completaban la tarea difícil con éxito, lo cual requería más esfuerzo, recibían el doble de gránulos de azúcar que cuando hacían la tarea sencilla. Estas tareas, según Hosking, serían el equivalente a hacer lo mínimo indispensable en el trabajo o ir más allá con la esperanza de un ascenso.

Al igual que en los seres humanos, algunas ratas elegían frecuentemente la tarea más sencilla y otras, en cambio, elegían la tarea más dura donde la recompensa era mayor.

Cuando se les suministraba estimulantes, cafeína o anfetaminas, se volvían más impulsivas, actuaban más rápido pero sin perder precisión a la hora de husmear el agujero iluminado. Sin embargo, las dos personalidades de la rata tuvieron reacciones opuestas en el momento de elegir entre los trabajos.

Con cualquiera de los dos fármacos, las ratas trabajadoras se volvían perezosas, prefiriendo las tareas fáciles. Mientras, las ratas "gandulas" a las que se suministró anfetaminas, se comportaban como trabajadores eficientes. Curiosamente, la cafeína no producía el mismo efecto.

"La buena noticia es que la cafeína no hace peores a las ratas perezosas, pero sin duda disminuye la voluntad de los buenos trabajadores para el trabajo duro", dijo Hosking.

¿Por qué existe esta diferencia entre los dos estimulantes? "Ambos son estimulantes y excitantes, pero tienen diferentes efectos específicos en el cerebro"

Los resultados podrían explicar por qué estimulantes basados en anfetaminas como el Adderall ayudan a calmar a quien tiene déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Tal vez el medicamento ayuda a convertir a personas distraídas en trabajadores concentrados.