Este temblor es muy probable en un espía que bebe más de cuatro veces el límite recomendado de alcohol en sus misiones.

Neil Guha y Patrick Davies del Nottingham University Hospital NHS Trust, y Graham Johnson , del Hospital Royal Derby, han documentado todo el alcohol que se mete en el cuerpo el comandante Bond en el artículo navideño "Were James Bond’s drinks shaken because of alcohol induced tremor?" publicado en la revista BMJ del cual os presentamos sus hallazgos.

Los autores del estudio se leyeros los 14 libros de James Bond, de los que tomaron notas detallando cada bebida alcohólica que se tomaba. Utilizaron unidades de alcohol estándar para calcular el consumo de alcohol de Bond. Se valoraron también los días en los que Bond era incapaz de consumir alcohol (por ejemplo, por estar prisionero) y todo ello para determinar si 007 era un gran conocedor del martini o padecia alcoholismo crónico.

Después de descartar los días en que Bond no podía beber , su consumo semanal de alcohol era de 92 unidades por semana, más de cuatro veces la cantidad recomendada. Su consumo diario máximo fue de 49,8 unidades y sólo presentaba 12,5 días sin consumir alcohol de los 87,5 días en los que si podía beber .

En esto niveles de consumo de alcohol, siendo realistas, el espía con licencia para matar no podría haber sido capaz de llevar a cabo sus misiones y mucho menos al nivel de eficiencia descrito en sus libros, siendo aclamado como el mejor tirador del servicio secreto.

El nivel de consumo de alcohol de James Bond está relacionada con un alto riesgo de múltiples enfermedades y de una muerte temprana.

El nivel de destreza que presenta en sus misiones es incompatible con el rendimiento físico, mental y sexual que puede esperarse de alguien con un consumo semejante de alcohol.

El temblor, no es más que uno de los multiples problemas que Bond tiene alto riesgo de sufrir. La exposición repetida a las toxinas como el alcohol puede dañar partes del cerebro como el cerebelo que controla los movimientos, causando el temblor.

Los autores, haciendo gala de su gran profesionalidad, aconsejan a 007 su derivación inmediata a una Unidad de Conductas Adictivas para su evaluación y tratamiento, así como una reducción en el consumo de alcohol a niveles seguros.

Para los autores "la famosa frase 'agitado, no mezclado', podría ser causada por el temblor inducido por el alcohol que le afecta a las manos".

Los investigadores añaden que se ha postulado que los hábitos de Bond fueron tomados de su creador, Ian Lancaster Fleming, un agente secreto que disfrutaba fumando y bebiendo en exceso y que murió relativamente joven, a los 56 años, de un ataque al corazón.

"La esperanza de vida de Bond sería similar ", Según los investigadores

Fotografía By United Artists (Dr No theatrical trailer) [Public domain], via Wikimedia Commons