El Grupo de Investigación Traslacional en Cardiopatía Isquémica de INCLIVA y el Servicio de Cardiología del Hospital Clínico de Valencia muestran por primera vez que en pacientes con infarto agudo de miocardio existe una desregulación de la proteína PD-1. El trabajo se ha publicado recientemente en la revista International Journal of Cardiology.

La PD-1, del inglés "Programmed Death 1-PD-1" es una proteína inmunomoduladora: si está presente, nuestro sistema inmune no elimina las células tumorales malignas. Los PD-1 son receptores que se sitúan sobre la superficie de las células del sistema inmunitario impidiendo que combata las invasiones externas correctamente; en concreto, PD-1 sería el mecanismo empleado por las células cancerígenas para "anular" el sistema inmunitario al regular la inflamación. Actualmente es una prometedora diana terapéutica en distintas patologías como en el cáncer de colon y cáncer de piel. 

"Si bien hasta el momento no existían trabajos previos que mostraran participación alguna de PD-1 en enfermedades cardíacas, sí está demostrado que en los infartos miocárdicos existe un proceso inflamatorio y decidimos investigar si la PD-1, proteína relacionada con los procesos inflamatorios, también estaba presente en el infarto agudo de miocardio" explica la Dra. Mª José Forteza.

Durante el proyecto, se examinaron 85 pacientes con infartos de miocardio del Hospital Clínico y 30 pacientes de control cuyas pruebas médicas demostraron que no habían sufrido un infarto. El trabajo ha puesto de relieve que durante las primeras horas del infarto se produce un incremento muy brusco de la expresión de PD-1 en las células T y seguidamente desciende bruscamente, en las 24 horas siguientes al infarto.

Además, esta desregulación se asocia significativamente con el tamaño del infarto, de modo que los pacientes que tras 24 horas tienen niveles más bajos de PD-1 en sus células T, presentan un mayor tamaño del infarto.

Según el Dr. Vicente Bodí, coordinador del grupo de investigación, director de la tesis y cardiólogo en el Hospital Clínico de Valencia, "el hallazgo permite abrir una ventana a posibles terapias basadas en la inmunomodulación de PD-1 con el fin de reducir el tamaño del infarto".

Los resultados se han demostrado tanto en pacientes con infarto agudo de miocardio como en un modelo animal porcino de infarto en el que además se ha observado la presencia de PD-1 en el miocardio infartado. Las conclusiones han sido puestas de relieve durante la investigación que ha realizado la investigadora durante su tesis doctoral, en la que ha estudiado la respuesta inmunológica en el infarto agudo de miocardio.

Según datos de la Federación Mundial del Corazón, en el mundo mueren todos los años casi 8 millones de personas por esta causa, mientras que en España el infarto mata cada año a cerca de 40.000 personas. En los hospitales españoles, la causa más frecuente de ingreso en personas mayores de 65 años es la insuficiencia cardiaca.

Fotografía By Heikenwaelder Hugo, heikenwaelder@aon.at, www.heikenwaelder.at [CC-BY-SA-2.5], via Wikimedia Commons