El intenso calor los pone en riesgo de insolación. Para afrontar del mejor modo posible  el calor y los peligros que representa para la salud, hemos compilado un manual de 10 puntos.  

Los consejos son casi todos de sentido común, pero se debe tener especial cuidado con los ancianos y los que viven a su alrededor.

  1. ¡Ojo al reloj! - Evite salir durante las horas más calurosas del día, entre 12 y 17 horas: el riesgo de un golpe de calor es demasiado alto.
  2. Haz circular el aire – airee su casa, incluso si es necesario utilice un ventilador (de preferencia aire acondicionado).
  3. Bebe mucho (pero no de todo) - Incluso aunque no tengas sed, bebe muchos líquidos, por lo menos un litro y medio al día, para reponer la pérdida diaria de sales minerales, sin embargo, evita las bebidas alcohólicas, bebidas gaseosas o demasiado dulces.
  4. No comas en exceso - Toma comidas ligeras, dando prioridad a pasta, fruta, verdura y helados de frutas. Evita los alimentos fritos, grasosos y condimentados.
  5. ¡El sombrero! - Cuando estés al aire libre, protege la cabeza del sol.
  6. Atento a la temperatura corporal - en caso de dolores de cabeza después de la exposición prolongada al sol, envuelve con paños empapados en agua a la temperatura corporal más baja.
  7. ¿Qué me pongo? - Usa ropa suelta y no adherente, de colores claros y tejidos naturales, porque las fibras sintéticas impiden el paso del aire y, por lo tanto, la correcta ventilación del cuerpo.
  8. No se automedique - Si sufres de hipertensión, no interrumpas ni sustituyas tu medicación, consulta siempre a tu médico.
  9. ¿Esperar dentro del coche? No, gracias. - Trata de no permanecer en el coche bajo el sol. Si no hay aparcamiento a la sombra, mejor salir del coche y buscar un lugar resguardado del sol para quedarse.
  10. ¿Dónde vas de vacaciones? - Las personas mayores deberían - si es posible - para pasar sus vacaciones en la montaña o en un balneario.