Por: Vicente Segarra


cigarroDe hecho, los investigadores anunciaron que "el efecto es tan rápido que es equivalente a la inyección de la sustancia directamente en la sangre," descrito en las conclusiones del trabajo como una "seria advertencia" a los que fuman.

El estudio es el primero en seres humanos que rastrean como las sustancias presentes en el tabaco causan daño al ADN, y aparece en la revista Journal Chemical Research in Toxicology, publicado por la American Chemical Society.

 

Impactados  por la rapidez de los efectos

Con 12 fumadores voluntarios, los científicos rastrearon contaminantes llamados hidrocarburos aromáticos policíclicos  que se encuentran en el humo del tabaco y que también se pueden encontrar en las plantas de carbón o en los alimentos cocinados en la barbacoa de carbón. fenantreno

Rastrearon un tipo en particular -el fenantreno, que se encuentra en el humo del cigarrillo- a través de la sangre y vieron que formaba una sustancia tóxica conocida como "ADN basura, causante de mutaciones que pueden provocar cáncer", aclara el estudio.

"Los fumadores desarrollaron niveles máximos de esta sustancia en un espacio de tiempo que sorprendió incluso a los investigadores: en tan sólo 15-30 minutos después de que los voluntarios terminasen de fumar", dice el estudio.

 

Datos obtenidos sin interferencias de la contaminación o la dieta

"Estos resultados son significativos porque los hidrocarburos aromáticos policíclicos  (HAP) diol epóxidos reaccionan fácilmente con el ADN, inducen mutaciones, y son considerados los auténticos cancerígenos de entre los distintos HAP presentes en el humo del cigarrillo", dice el estudio.

Stephen HechtEl destacado científico Stephen Hecht de la Universidad de Minnesota dijo que el estudio es único, ya que examina los efectos de la inhalación del humo del cigarrillo, sin interferencia de otras fuentes nocivas como la contaminación o una dieta pobre.

"Estos resultados debería servir como severa advertencia a aquellos que estén pensando en empezar a fumar", dijo Hecht.

El cáncer de pulmón mata a unas 3.000 personas en todo el mundo cada día, y el 90% de esas muertes son consecuencia del consumo de cigarrillos. La investigación fue financiada por el National Cancer Institute.