Los autores del estudio informaron el pasado jueves que, las mujeres que ya estaban utilizando estos medicamentos al inicio del estudio eran aproximadamente un tercio menos propensas a desarrollar cáncer de mama invasivo en los siguientes siete años que las mujeres no tomaban esta medicación.

El estudio no es suficiente para demostrar que estos medicamentos, llamados bifosfonatos, puedan prevenir el cáncer. Estudios posteriores deberán dar una respuesta más clara en un año o dos.

Sin embargo, este estudio amplifica el esperanzador rumor que comenzó el año pasado, cuando los investigadores informaron de una disminución en las posibilidades de recaida por cancer gracias a los los bifosfonatos (Fosamax y Actonel) en mujeres en tratamiento para la enfermedad.

"Ahora estamos estudiando este efecto en la población general - las mujeres sanas que nunca han tenido cáncer de mama. Y parece que da protección a estas mujeres también", dijo el Dr. Peter Ravdin, de la Universidad de Texas Health Science Center en San Antonio.

Millones de mujeres ya toman bifosfonatos para la osteoporosis que debilita los huesos, o para prevenir las fracturas producidas por el cáncer cuando este se ha extendido hasta sus huesos.