Los científicos de la Universidad de Stanford han demostrado que un simple análisis de sangre pueden detectar mutaciones en el feto. Basta ya de amniocentesis que tiene una probabilidad entre 400 de causar abortos.

Un simple análisis de sangre pronto podría reemplazar a pruebas invasivas como la amniocentesis para el diagnóstico prenatal. Como puede leerse en la revista Nature, los científicos de la Universidad de Stanford han demostrado que un simple análisis de sangre puede detectar las mutaciones en el feto que son la base de cerca de 3 000 enfermedades hereditarias como la fibrosis quística. Además, en el nuevo procedimiento no será necesario el ADN del padre.

Con las pruebas genéticas prenatales, los padres conocerán a finales del primer trimestre (12 o 13 semanas de gestación) si el feto presenta defectos cromosómicos o genéticos.

Las técnicas actuales empleadas para las pruebas genéticas prenatales como la amniocentesis, por ejemplo, tiene una posibilidad entre 400 de causar abortos.

La nueva prueba genómica fetal propuesta por los científicos de la Universidad de Stanford, consiste únicamente en un análisis de sangre, sin introducir agujas en el útero y sin riesgos para el embarazo.

Los investigadores, sin embargo, se muestran cautelosos: hasta ahora, se han realizado pruebas con la nueva técnica en el genoma de dos fetos, dando lugar a resultados positivos. Sin embargo, se requieren más experimentos.