Una de cada seis parejas españolas en edad fértil tienen dificultades a la hora de concebir un hijo de manera natural. Aunque generalmente se atribuye este problema a la mujer, lo cierto es que el 40% de los casos se debe a causas masculinas. Por eso, los recientes estudios y avances en el diagnóstico de la infertilidad se centran en el factor masculino.

La clínica de reproducción asistida Ginefiv ha incorporado la técnica de selección celular inmunomagnética MACS que permite diferenciar los espermatozoides con marcadores apópticos, destinados a morir, de los sanos y óptimos para la fertilización del óvulo. Esta selección mejora la tasa de fecundación en un 13%.

“En esta técnica se mezcla la proteína Anexina con pequeñas esferas magnéticas que permiten reconocer la membrana dañada de los gametos masculinos destinados a morir. Estos se quedan imantados en una columna de filtrado por la que pasa la muestra de semen, permitiendo así que sólo los sanos sean utilizados para la fecundación”, explica el Dr. Vicente Badajoz, coordinador del laboratorio de la clínica Ginefiv.

Indicada para pacientes con mala calidad espermática con más de dos ciclos de tratamiento sin gestación, abortos de repetición o fallos de implantación embrionaria, la técnica MACS puede complementar a la IMSI en caso de infertilidad masculina severa, ya que la primera selecciona los espermatozoides con membranas sanas y la segunda hace una selección de los que son morfológicamente mejores para la fecundación.