Por eso, los expertos de la Sociedad Española de Reumatología (SER) insisten en la necesidad de que estos afectados usen cremas de fotoprotección solar también en esta época del año, aunque no haga sol.

El Dr. Iñigo Rúa-Figueroa, del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario Doctor Negrín de Gran Canaria, ha señalado que "no hay que olvidar que los rayos del sol también están presentes en los días nublados y que el paciente que es sensible a la luz, lo es también a los rayos ultravioletas del tipo A (rayos UVA)".

A su juicio, lo correcto es que estos enfermos adquieran hábitos de protección frente al sol durante todo el año, no sólo en verano, ya que, de lo contrario, pueden sufrir un brote de enfermedad que puede llegar a ser grave, afectando a de órganos internos como el riñón.

La impresión de muchos reumatólogos, según ha detallado el Dr. Rúa-Figueroa, "es que los pacientes conocen el problema de la fotosensibilidad, pero muchas veces no tienen la instrucción suficiente en fotoprotección, que va más allá del uso adecuado de los filtros solares".

Entre otras recomendaciones también insiste en que se tiene que aplicar la crema de fotoprotección varias veces al día. Asimismo, se aconseja emplear gorros y ropa que cubra el cuerpo en las zonas expuestas y evitar la exposición al sol entre las 10 de la mañana y las 16 horas.

También en otras enfermedades además del lupus, como en la esclerodermia, los afectados presentan un fenómeno vascular –denominado fenómeno de Raynaud- que "se caracteriza por un cierre de los vasos sanguíneos de las extremidades provocado por el frío. Esto conlleva falta de riego, ordinariamente transitorio, pero que en ocasiones puede causar lesiones importantes en los dedos. Por eso se recomienda habitualmente a estos pacientes tener en cuenta medidas de protección frente al frío", según ha explicado el experto.

Según este especialista, aunque los consejos deben individualizarse en función de cada enfermedad y de cada caso, existen una serie de recomendaciones generales para los pacientes con enfermedades autoinmunes. Una de las más importantes es que no fumen, ya que el tabaco empeora alguna de estas patologías y dificulta su control, además es un factor que incrementa el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

Se deben evitar actividades extenuantes y situaciones estresantes, y garantizar una cantidad suficiente de calcio y vitamina D en la dieta, bien a través de la alimentación o mediante suplementos.

Para evitar brotes y garantizar el mejor tratamiento lo más importante es ponerse en manos del profesional adecuado.

En opinión del doctor Rúa-Figueroa, "ordinariamente se tratará de equipos coordinados por el reumatólogo, ya que este profesional dedica gran parte de su período formativo a las enfermedades autoinmunes sistémicas. Se precisa, eso sí, la implicación de varios especialistas puesto que con frecuencia son enfermedades que afectan a varios órganos".