Según una nueva investigación de la Universidad de Rochester (Estados Unidos) que ha comprobado que los felizmente casados sobreviven más que los solteros tras someterse a una cirugía de 'by-pass' corononario, según recoge la versión digital de 'Health Psychology'.

Concretamente, las personas casadas que se someten a esta intervención, tienen tres veces más de probabilidades de sobrevivir durante los 15 años posteriores a la cirugía que los solteros.

"Las buenas relaciones ayudan a las personas a sobrevivir", asegura la autora principal del artículo y profesora emérita de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Rochester, Kathleen King.

De hecho, el efecto de la satisfacción del matrimonio es "tan importante para la supervivencia después de la cirugía 'by-pass' como lo son los factores de riesgo más tradicionales, como el consumo de tabaco, la obesidad y la hipertensión arterial", explica uno de los coautores del estudio, el profesor de psicología en la Universidad de Rochester, Harry Reis.

Pero el matrimonio afecta de diferente manera a hombres y mujeres. Para los hombres, en general, el matrimonio está vinculado a tasas de supervivencia más altas y, cuanto mayor es la tasa de satisfacción, mayor es la supervivencia. Por su parte, para las mujeres, la calidad de la relación es más importante. Mientras que los matrimonios infelices no ofrecen prácticamente ninguna ventaja de supervivencia para las mujeres, los satisfactorios casi cuadruplican la tasa de supervivencia de una mujer, según el estudio.

"Las mujeres necesitan sentirse satisfechas en sus relaciones para cosechar un dividendo de salud", explica Reis y añade que "la recompensa de la felicidad conyugal es mayor para las mujeres que para los hombres". 

Quince años después de la cirugía, el 83 por ciento de las mujeres felizmente casadas todavía estaban vivas, frente al 28 por ciento de las mujeres con un matrimonio infeliz y un 27 por ciento de las mujeres solteras. La tasa de supervivencia para los esposos contentos también fue del 83 por ciento, pero incluso a los no tan felizmente casados les fue bien. Los hombres menos satisfechos disfrutaban de una tasa de supervivencia del 60 por ciento, significativamente mejor que la tasa del 36 por ciento de los hombres solteros.

El matrimonio proporciona a los pacientes una motivación sostenida para cuidar de si mismo y una poderosa razón para "sobrevivir y mantener la relación que les gusta", concluye el investigador.