De esta planta se obtienen sustancias como la Silimarina, que se emplea en afecciones crónicas de hígado y la vesícula.

La silibinina (extraída del cardo mariano) se utiliza en casos de intoxicación por ingestión de amanitas (por ejemplo la amanita phalloides o la amanita muscaria).

Otros beneficios atribuidos al cardo mariano son:

  • Piedras en riñón o vesícula.
  • Regula el azúcar en la sangre
  • Potente protector del hígado mejorando: cirrosis, hepatitis, hígado graso, envenenamiento hepático o uso de medicamentos.  
  • Rebaja los niveles de colesterol.

El cardo mariano también se usa en multitud de productos que prometen reducir los efectos de la resaca, con resultados poco probados.