El problema de disfunción eréctil es uno de los más comunes pero no es el único que pasa por la consulta de Andrología del Hospital Donostia. «Por aquí vemos de todo. Esta es una consulta muy especial». En ocasiones, los complejos y miedos por aquello del tamaño llaman a la puerta. «Les decimos que eso del tamaño es mentira. Casi todos los penes en erección son prácticamente similares de tamaño. Es más, cuesta más una erección en un pene más grande que en uno pequeño», recuerda Ramón Tellería, responsable de la consulta de Andrología.

Cuestiones de tamaño al margen, por la consulta aún no llega todo el volumen de pacientes que a su responsable le gustaría. «Visitar al urólogo todavía es vergonzante para el hombre», asegura.

A la consulta llegan hombres de todas las edades. «Tenemos hombres de 85 años con problemas de disfunción eréctil, que toman pastillas orales (Viagra, Cialis...), y también chavales de 16 años con falta de autoconfianza tras algún fallo en el acto sexual, al que le recetamos pastillas para ayudarle a salir de ese círculo vicioso»...

También se despejan dudas. «En ocasiones vemos a gente joven que no sabe todavía si le gusta la carne o el pescado y viene a la consulta preocupado porque ha estado con una mujer y no ha tenido una erección».

Eyaculación prematura


Junto con los problemas eréctiles, el otro motivo de consulta sobre disfunción sexual más frecuente es la eyaculación prematura o precoz. «La incidencia es mayor que la disfunción eréctil». No en vano, el hombre «por naturaleza es un eyaculador prematuro». En este caso, este problema no es síntoma de ninguna enfermedad. «Es una falta de aprendizaje y de control de la eyaculación. Es gente que eyacula antes de penetrar, nada más penetrar o que lo hace antes de cinco minutos y quiere prolongar algo más la eyaculación. Con medicación -fármacos de la familia de los antidepresivos- se puede conseguir retrasar dos, tres o cuatro minutos», asegura Tellería.

Si la disfunción eréctil afecta más cuanto mayor es la edad, la eyaculación prematura es más presente entre los jóvenes. «Hay fantasmas de todo tipo y las películas porno hacen mucho daño. Hay pacientes que vienen a la consulta diciendo que duran diez minutos y quieren llegar a 20», reconoce el urólogo.

También se tratan problemas de eyaculación retardada, aunque afectan a poca gente, y casos de hipogonadismo tardío, conocido vulgarmente como andropausia. Como explica Tellería, «así como en la mujer los valores de estrógenos bajan de forma brusca en la menopausia y ocurren síntomas muy aparatosos, en el hombre, a partir de 45 años, empiezan poco a poco a bajar las cifras de testosterona».

Hasta aquí todo normal. Pero hay gente que, a los 45-55 años, tiene una disminución de testosterona repentina. «Disminuye el deseo sexual, produce un síndrome metabólico, una disminución de la masa muscular, una disminución ósea... Suele ocurrir a diabéticos», añade el urólogo. El tratamiento de hipogonadismo tardío consiste en medicación para recuperar los niveles de testosterona, que luego se asocia a los fármacos para la disfunción eréctil.

No solo erecciones

Aunque solucionar la eyaculación prematura y la disfunción eréctil monopolizan buena parte de las consultas, el responsable del servicio de Andrología trata de transmitir a sus pacientes el mensaje de que la sexualidad muchas veces «no tiene nada que ver» con la erección. «Lo que ocurre es que los hombres tenemos una mentalidad fálica. Si no hay erección parece que no se puede tener ninguna sexualidad, peor hay muchas más cosas. Muchas veces, a una mujer lo que menos le importa es la penetración y más cuando estamos hablando de personas de 70-80 años», explica el urólogo, que recomienda a sus pacientes que acudan a la consulta en pareja.

Tellería reconoce que la sexualidad de la mujer es mucho «más compleja» que la del hombre. «Pero también hay mucha patología sexual en la mujer. Tanto o más que en el hombre. Hay mucho desconocimiento del aparato genital femenino, hay mucha falta de apetito sexual en la mujer, sobre todo después de la menopausia, y los tratamientos orales del tipo Viagra no han dado resultado en las mujeres. Pero eso se lleva en otra consulta»...