Los investigadores han descubierto que una dieta alta en grasas hace que broten nuevas células cerebrales en una zona del cerebro que según parece regula el apetito.

Curiosamente, si los investigadores detenían el crecimiento de estas nuevas celulas cerebrales, los ratones cogian menos de peso y se mantenían más activos, incluso aunque comieran la misma dieta rica en grasas.

"Realmente no entendemos la función de estas neuronas en un cerebro normal", dijo el investigador del estudio Seth Blackshaw, profesor asociado de la Johns Hopkins University School of Medicine.  "Nuestros datos sugieren que estas neuronas pueden tener un papel importante en la regulación de la alimentación."

Las células están situadas en una parte del cerebro llamada la eminencia media, que se encuentra en el borde, fuera de la barrera hematoencefálica (que mantiene las sustancias tóxicas fuera del cerebro), pero que se extiende profundamente en el hipotálamo.

Debido a que la eminencia media está en contacto con áreas del cerebro fuera de la barrera hematoencefálica, los investigadores creen que puede actuar como detector de sustancias químicas en la sangre e informar sobre como está el resto del cuerpo al hipotálamo, el cual puede toma las decisiones sobre la alimentación .

Si esta conexión se confirmara en humanos, podría convertirse en una diana potencial para terapias de regulación con dieta, ya que está situado en el exterior de la barrera hematoencefálica.