La ministra respondía así a una pregunta, referida al informe de la Agencia Española del Medicamento en el que se reconoce que la píldora podía provocar embarazos ectópicos (aquellos que se sitúan fuera del útero, habitualmente en las trompas) y que tiene "un riesgo potencial de aparición de tromboembolismo venoso".

Con respecto a la seguridad del fármaco, fuentes del Ministerio explicaron que el informe de la Agencia sólo habla de un "riesgo potencial", sin que se haya evidenciado "un solo caso de tromboembolismo venoso en los ensayos clínicos, por lo que la conclusión es que el medicamento es seguro". "Antes de su venta sin receta ya se comercializaban unas 500.000 dosis anuales en España sin haberse descrito ninguna situación de riesgo para ninguna mujer", insistió Jiménez durante su comparecencia.

Por otra parte, la Asociación Nacional de Especialidades Farmacéuticas Publicitarias (Anefp), por medio de su director general, Rafael García Gutiérrez, mostró su extrañeza por que este producto se dispense sin necesidad de prescripción, algo que, a su juicio, constituye un "contrafuero". Según dijo, "ningún medicamento es calificado en España como no sujeto a prescripción si no demuestra un perfil de seguridad mayor del que se lee en el prospecto de la píldora", en clara alusión a las dudas que suscita dicha seguridad a la vista de los efectos adversos descritos por la propia Agencia del Medicamento.

Los profesionales sanitarios, en general, pensamos que la píldora del día después es un producto con contraindicaciones de importancia y, por tanto, debería volver a dispensarse sólo con receta médica, o administrarse de forma gratuita en los centros de salud bajo la supervisión de un medico.

Por su parte, más de 3.500 farmacéuticos han pedido ya la vuelta del fármaco a las consultas, y que el Consejo de Farmacéuticos retire el folleto sobre los riesgos que le envió Sanidad. En muchos casos se está produciendo un consumo abusivo e irresponsable, dificil de evaluar y que puede provocar problemas de salud más graves.