Un total de 17 mesas redondas, seis reuniones de controversia, nueve encuentros con el experto, ocho casos clínicos interactivos, tres sesiones plenarias… conforman la apretada agenda del 62º Congreso de la Asociación Española de Pediatría (AEP), que hoy comienza en Sevilla. “Un encuentro de referencia que reúne a cerca de 2.000 pediatras de toda España, que analizarán y tomarán la medida de la pediatría en nuestro país, los avances médicos, la medicación específica para niños, la actividad física… con la mirada puesta en sus auténticos protagonistas, los niños y adolescentes, o más concretamente su salud y bienestar”, según explica el profesor Joaquín Ortiz, presidente del 62 Congreso de la AEP.

La AEP celebrará, además, durante el Congreso la elección de los cargos rectores de la Asociación y del presidente de la Fundación Española de Pediatría, por lo que hace una llamada a la participación de los profesionales en estos comicios para que los nuevos responsables que salgan de las urnas cuenten con el refrendo de sus votos.

“También se aprovechará esta cita para presentar el nuevo Grupo de Actividad Física y la plataforma de formación online de la AEP, CONTINUUM, cuya inminente puesta en marcha permitirá a los socios de la Asociación acceder a una formación continuada con los máximos estándares de calidad y con la posibilidad de re-acreditación voluntaria”, señala el doctor Antonio Jurado, presidente del Comité Científico de la AEP.

Inevitablemente, la crisis y los recortes tendrán también presencia en estos tres días de reunión pediátrica. “La AEP, como representante de los pediatras, asume en estos tiempos un papel activo para defender la calidad y eficiencia en la atención a los niños, para que sean atendidos siempre por pediatras, tanto en Atención Primaria como en Atención Especializada, proporcionando a cada paciente lo que precise con independencia de su lugar de residencia”, añade el profesor Serafín Málaga, presidente de la AEP. Así, desde la AEP se busca que el acceso de los niños a los recursos sanitarios, especialmente el de los que vivan situaciones de pobreza y marginación, no se vea mermado en ningún caso.

El verano pasado la AEP realizó una encuesta entre sus socios que puso en evidencia las repercusiones que está teniendo la pérdida de poder adquisitivo de las familias, a consecuencia de la precaria situación socioeconómica, sobre aspectos tan relevantes como la alimentación, la vacunación y la salud mental de sus hijos. Hace apenas dos meses, otra encuesta de la asociación mostró el acuerdo prácticamente unánime del colectivo pediátrico con el calendario vacunal propuesto por Comité Asesor de Vacunas de la AEP y su preocupación ante la posibilidad de que alguna vacuna de probada eficacia sea retirada del mercado libre de venta y limitada a la prescripción hospitalaria.

Los recortes en sanidad están afectando también a las labores de los profesionales. “En este sentido, la AEP considera preocupante que la medida de jubilaciones obligatorias, que ya están aplicando la mayoría de las CCAA, no lleve aparejada la reposición de dichas plazas, lo que, en pediatría, supone poner en serio peligro el mantenimiento del modelo español de asistencia pediátrica”, explica el profesor Málaga.

LA AEP defiende que no se supriman funciones a los profesionales, ni se pongan trabas a su correcta labor profesional por el simple hecho de aumentarles la carga asistencial o disminuirles los recursos para una buena práctica que la evidencia científica ha demostrado ser beneficiosa para la salud del niño.