Se ha llevado a cabo un estudio en el Reino Unido, en el cual, los niños cuyas familias siempre comían juntos tomaban 1,5 veces más frutas y verduras al día que los niños cuyas familias nunca comían juntos. Los niños que comían en familia una o dos veces a la semana consumian 1,2 veces más.

 "La vida moderna a menudo impide que toda la familia se siente junta alrededor de la mesa para cenar, pero esta investigación muestra que incluso tan solo comer juntos el domingo puede ayudar a mejorar la alimentación de nuestras familias", afirmó Meaghan Christian, de la Universidad de Leeds.

Las comidas en familia puede proporcionar una oportunidad para que los niños aprendan hábitos saludables de sus padres o hermanos, y también son un incentivo para planear los menús, según los investigadores.

Cortar las frutas y las verduras en trozos más pequeños también aumenta el consumo. Los niños comieron más de la mitad de las porciones de fruta si sus padres se las cortaban.

La mayoría de los niños occidentales no consumen la cantidad diaria recomendada de frutas y verduras,cinco porciones al día, según los investigadores.

Investigaciones anteriores demostraron que los niños que cenan con sus familias tienen menos riesgo de ser obesos y son más propensos a comer alimentos saludables.

Los resultados del nuevo estudio se basan en información de 2.000 niños de primaria de Londres, con una edad promedio de 8 años. Los padres respondieron preguntas sobre el consumo de alimentos de sus hijos durante el último día, así como la frecuencia con que la familia comía junta. El 63% de los niños no comen las cinco porciones recomendadas de frutas y verduras al día.

El estudio se publicó el19 de diciembre, en el Journal of Epidemiology & Community Health.


Esta imágen es en el dominio público porque tiene materiales que originan desde el Servicio de Investigación Agrícola, una agencia del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos.