Por eso, vamos a intentar ofreceros alternativas para conseguir tomar 5 raciones de fruta y verdura al día. Para que podáis elegir la que más se adapte a vuestro ritmo de vida y, con un pequeño cambio de hábitos, os adaptéis fácilmente incorporándolo a vuestra rutina diaria como algo necesario para vuestra salud, mejorando así vuestra calidad de vida.

  1. Si no te gusta la fruta, empieza por la que más aceptes. Puedes comer fresas, plátano, cerezas o la que más te guste cada día.
     
  2. Prueba a introducir la fruta en pequeña cantidad (media manzana o medio mango) en tus ensaladas o bien combinarla con alimentos que te gusten mucho. Resultan útiles como complemento de tus platos de carne y pescado. Por ejemplo: muslitos de pollo con piña asada, chuletas con trocitos de manzana… Potencia tu imaginación, así comer no te aburrirá.
     
  3. Prueba los batidos o licuados; es una manera original de introducirlas en tu alimentación diaria. Resultan ideales como postres o en el desayuno o merienda. Licuadora/Batidora + 2-3 piezas de fruta + leche. Por ejemplo, puedes usar papaya y naranja, manzana y limón, plátano y pera, piña y kiwi. Puedes añadir azúcar al gusto y así completarás tus comidas con una rica fuente de vitaminas, minerales, fibra y el calcio de la leche. ¡Batido matinal perfecto para revitalizar tu día!

  4. Introduce verduras y hortalizas en todos tus platos. Tanto en el primer y segundo plato, o como guarnición. Puedes hacerlo en forma de ensaladas (verdes, tropicales, templadas, ibéricas, etc.). frutas-verduras-2Juega con los ingredientes, puedes variarlos e introducir alguno nuevo cada semana, como apio, brotes de soja, escarola, lombarda, remolacha… ¡Recuerda que hay que comer de todos los colores! También existen los sofritos, los purés o cremas. Una manera de comerte las verduras cocinadas es triturarla y hacerlas servir de salsas para carnes y pescados.

  5. Otra técnica es cocinarla, cocerla u hornearla con un poco de azúcar o miel para conseguir compotas de fruta (manzana, pera) y usarlas o bien como postres o para preparar alguna salsa para carne o pescado.
     
  6. Los zumos naturales son una buena opción tanto para el desayuno, a media mañana o merienda. Pero aún de éstos no te olvides de comer algunas piezas de fruta fresca más al día ya que te aportaran una cantidad de fibra adecuada.
     
  7. Siempre tienes recetas divertidas de verduras:  brochetas de pimiento, tomates cherry, cebolla, gambas.
     
  8. Rebozadas o gratinadas, horneadas, mezcladas con queso e infinitas de composiciones que te imagines.