No es necesario decir lo importante que es dormir bien para nuestra salud: un buen sueño nocturno, de aproximadamente 8 horas, facilita el desarrollo de las neuronas, relaja los músculos, mejora el aspecto de la piel y fortalece el sistema inmunológico.

Por el contrario, una mala calidad de sueño afecta negativamente a todo: el cerebro se ve afectado mostrando déficit de memoria, mareos, dificultades de atención, además podemos sufrir malestar estomacal, sensación de estrés al límite e irritabilidad.

Este sería el resultado de no dormir lo suficiente unos pocos días, pero entonces, ¿cómo sobrevivir a el verano entero? Para asegurarnos dulces sueños, a pesar del calor y la humedad, nos puede ayudar la alimentación, deberemos elegir los alimentos correctos para un buen descanso.

Existen ciertos alimentos que pueden estimular la relajación y el descanso, incluso en las noches de verano. Estos incluyen pastas, arroz, cebada, pan y todos aquellos que contienen un aminoácido particular, el triptófano, que es precursor de la síntesis de serotonina, la "hormona de la felicidad".

La dieta también se admite frijoles, huevos cocidos, carne, pescado, quesos y yogur sin olvidar las frutas y verduras de temporada como la lechuga. Un vaso de leche o una infusión de hierbas antes de acostarse puede ser una verdadera cura.

Pero la atención a los alimentos que se eliminarán de la dieta antes nocturna. Estas son las patatas fritas, frutos secos y alimentos cocinados enlatados, todos muy ricos en sodio, lo que nos puede hacer despertar de sed, lo mismo pasa con los licores y, por supuesto, con los estimulantes como el café, té, chocolate, cacao, curry, pimienta , el pimentón.