Brooke, que nació el 8 de enero de 1993, ha cumplido ya 20 años y mide 73 cm, no habiendo crecido nada desde que tenía 4 ó 5 años. Su historia es un misterio médico que ha desconcertado a algunos de los mejores especialistas a nivel mundial.

El pediatra de Brooke, el Dr. Lawrence Pakula de la Johns Hopkins School of Medicine en Baltimore, afirma que el origen de su repentina enfermedad sigue siendo un misterio.

Debido a que ningún médico ha sido capaz de proporcionar un diagnóstico oficial de la enfermedad de Brooke, su estado se ha denominado "Síndrome X".Brooke pesa aproximadamente 7 kilos y se estima que tiene la capacidad intelectual de un bebé de 1 año.

De acuerdo con el doctor Eric Schadt, director del Instituto de Biología Genómica Icahn y multiescala en el Mount Sinai Medical Center de Nueva York, Brooke no tiene ninguna anormalidad aparente en su sistema endocrino, ni anormalidades cromosómicas graves, o cualquier otra enfermedad conocida que pueda causar problemas de desarrollo.

El carácter enigmático de la enfermedad de Brooke ha llevado a algunos investigadores a creer que su código genético único podría ayudar a comprender el proceso de envejecimiento. El Dr Schadt está secuenciando del genoma de Brooke con la esperanza de que algún día pueda ayudar a descubrir nuevos tratamientos para los trastornos relacionados con la edad, como la enfermedad de Parkinson.