Una mujer panameña de 28 años de edad, en el momento de su llegada al aeropuerto de El Prat de Barcelona despertó las sospechas de los agentes fronterizos después de responder algunas preguntas rutinarias de forma irregular. Los agentes, entonces, llevaron a cabo un registro corporal, durante el cual observaron vendas manchadas de sangre y cicatrices recientes en el pecho de la mujer.

Se la trasaladó de inmediato a un hospital, donde se descubrieron dos bolsas de plástico, que contenían un total de 1,38 kilogramos de cocaína, que habían sido insertados quirúrgicamente debajo de cada pecho. El arresto y posterior operación puede haber salvado la vida de la joven: "Ella estaba en muy mal estado cuando llegó", según la policía. "Ella afirmó que no le dolia nada, pero las heridas tenían mal aspecto."

Sorprendentemente, esta no es la primera vez que los narcotraficantes utilizan la cirugía para evitar a la policía. El año pasado, una modelo en el aeropuerto de Roma Fiumicino fue sorprendida con implantes de senos y glúteos conteniendo 2,5 kg de cocaína. En 2006, las autoridades arrestaron a 22 colombianos en Estados Unidos  por tráfico de heroína, que habían implantado quirúrgicamente bajo la piel de cachorros de Labrador.

Estas técnicas tan drásticas de contrabando son de alto riesgo, los portadores de drogas - llamados "mulas" - a veces pagan un precio muy alto. En Nueva Zelanda, una mujer murió el año pasado, cuando una de las 26 bolsas de cocaína que se había tragado estalló dentro de ella, liberando de unos 20 gramos de la droga en su intestino.

En 2007, una mujer de 23 años murió en un vuelo transatlántico cuando varias bolsas de cocaína  se rompieran cuando ya se las había tragado. Las mulas se suelen tragar las drogas tras ser colocadas en el interior de guantes de látex o condones, la droga es evacuada tras su llegada al país de destino, a menudo, mediante el uso de laxantes.

Las imaginaciones de los narcotraficantes parecen no tener límites. Otros notables operaciones de contrabando de drogas han ocultado drogas dentro de melones vaciados, dentro de los neumáticos de repuesto, dentro de una vajilla de cerámica, tragado por serpientes y mezclado con el yeso utilizado para escayolar una fractura de pie.