Esto, según un reciente estudio, es por que ven mensajes de riesgo para la salud por todas partes, por lo que las cabinas de bronceado no destacan por ser más peligrosas que el resto.

El 59 por ciento de los encuestados cree que “el uso de cabinas de bronceado puede ser perjudicial, pero casi todo causa el cáncer hoy en día.”

Y el 52 por ciento estuvo de acuerdo con que "el uso de la cama de UV no es más peligroso que un montón de otras cosas que la gente hace."

Piensan que existen tantos peligros “inevitables” a su alrededor que hacen que las conductas de riesgo pierdan importancia, afirma Smita Banerjee, científico del Centro de Cáncer Memorial Sloan-Kettering en Nueva York. "Por supuesto, el fallo de este tipo de pensamiento consiste en suponer que todos los peligros representan el mismo nivel de la amenaza o de daño", dijo Banerjee.

Sólo el 10 por ciento de los encuestados afirmaron no creer que el uso de las cabinas de UV sea algo tan malo, porque muchas personas que las usan viven muchos años y el 12 por ciento dijo que era más importante para ellos conseguir una piel bronceada que la preocupación sobre el cáncer de piel.

Saber lo que impulsa a un joven a racionalizar sus comportamientos de riesgo ayudará a los profesionales de la salud a crear mensajes de sensibilización que conecten mejor y de este modo proporcionen un efecto disuasorio más fuerte.

Por ejemplo, los médicos podrían responder a un paciente que cree que "todo" causa cáncer mediante la explicación de cómo priorizar sus riesgos. Esta racionalización se deriva de un apoyo humano muy básico y se basa en la incapacidad de las personas a ver las diferencias entre el simple riesgo y el peligro real.

Los hallazgos fueron publicados el pasado 18 de junio en la revista Archives of Dermatology.

Puede parecer que las amenazas para su salud están por "todas partes"  pero esto no justifica pasarse con las cabinas de UV y el bronceado.